lunes, 5 de mayo de 2014

Quarter Quell (Fan-Fic) Capítulo 5

Capítulo 5: La primer muerte.

La bala paso por un lado de Lena que con un grito se llevó la mano a la mejilla, ahí donde le habían rosado comenzaba a salir sangre, June disparo de nuevo, pero no fue tan rápida, Lena ya se había movido, y la bala no acertó ni a rozarle, Day disparaba repetidas veces a Edward que las esquivaba con su velocidad “vampírica” no acertó ni una sola bala, ni siquiera se acercó y la pistola se quedaba sin municiones, maldijo mentalmente a los vampiros brillantes. Se dio por vencido, no valía la pena pelear todavía, se guardó la pistola, recogió una espada, el único arco y tomando a June del brazo corrieron al bosque.

June y Day fueron los primeros en entrar y salir de la cornucopia, los demás no se decidían, excepto por Daenerys que corrió lo más rápido que pudo, tropezó dos veces pero por fin llego a Drogon, estaba en una jaula, el dragón trato de extender las alas, pero la jaula no se lo permitía, miro a todos lados, al no encontrar nada con que abrir la jaula la sujeto y fue a la salida de la cornucopia.

Se todo de frente con aquella rubia, Clary había corrido en busca de la varita, pero supuso que estaba dentro de aquel lugar, ambas se miraron, pero se hicieron a un lado y se dejaron pasar. Danny corrió a donde estaba Jorah, miraron a su alrededor, nadie hacía nada, nadie se atacaba, unos simplemente tomaron algo de lo que estaba regado por el cráter y corrieron al bosque, otros se fintaban y tomaban lo necesario para correr, Hermione lanzo el primer golpe, para quitarle la varita a Clary.

Fue así como comenzó el chaos, Hermione dio de lleno con el puño en el labio de Clary que se tambaleo dos pasos hacia atrás, todos miraron, nadie se atrevió a respirar, esperando la reacción de la Nefilim, nadie esperaba lo que hizo, dio un giro de 180 grados para tomar impulso e impacto su mano abierta en la mejilla de Hermione que cayó al suelo con ambas manos en la mejilla que ya se le ponía roja. Luego Clary golpeo la varita en su pierna, partiéndole en dos.

Ahí comenzó la batalla, Daenerys fue en ayuda de Hermione, pero se vio detenida por Jace, Tessa y Will estaban al margen de todo, mirando como Christian sujetaba a Bella, pensando que era Anastasia y Ana se ponía celosa de aquello y se iba contra la vampira.

Nadie noto como los dos pequeños se escabullían a la cornucopia, tomaban un pequeño artefacto dorado y salían corriendo al bosque, nadie lo noto porque todos miraban como Anastasia impactaba su mano con la roca, el crack de los dedos rotos se escuchó seguro por toda la arena, aunque el grito de Ana se escuchó por todo Panem.

Christian fue, protector y ciego de ira hacía Bella, que se disculpaba, Edward le sostuvo del brazo y negó con la cabeza, pero el otro castaño no hizo caso de la advertencia, empujo a Edward que no se movió ni un palmo, no noto que por detrás Ana se le subía, no lo vio en sus pensamientos y ahora tenía a los dos Grey Encima. Aunque eran totalmente débiles comparados con el vampiro, él no quería dañarlos.

Ana arañaba con una sola mano la piel dura, sin causar ningún daño, Christian se movió a toda velocidad a un lado, donde había dejado el arma que recogió, un pequeño puñal que clavo en el estómago del vampiro, Bella no soporto más con un gruñido parecido al de un felino se lanzó contra Christian, le mordió la garganta, el sabor de la sangre inundo su cuerpo, todos gritaban, el chaos comenzó con esa acción, ahora nadie estaba a salvo, todos estaban dispuesto a matar a todos por salir de ahí.


Sonó el cañón, anunciando la muerte de Christian Grey, muerto por pérdida de sangre a manos de Bella Swan. 

Quarter Quell Capítulo 4 (fan-fic)

Capítulo 4: Cuenta regresiva.

—Ya todos están en los tubos—una de “los vigilantes” toco la pantalla frente a ella, y los veinticuatro tubos comenzaron a ascender. Los tributos estaban a escasos dos metros de distancia unos de otros, mirando a su alrededor, ninguno de ellos sabia como sería la arena. Hasta ese momento.

Los ciudadanos de Panem miraban en su pantalla y no respiraban, esperando a que todo comenzara, muchos se arriesgaban demasiado con sus apuestas, unos apostaban por la madre de dragones, ella había sido bastante ruda en la entrevista, diciendo que Panem caería, ardería en cenizas cuando encontrara a sus hijos.

Pero la mayoría de los ciudadanos apostaba por Katniss, la chica en llamas, que había obtenido calificación perfecta el día que las revelaron y, aunque no era la única, pues tanto June como Day igual tuvieron calificación perfecta, a Katniss todos la conocían, además amaban su romance con Peeta y se enfadaban con el capitolio por obligarla a luchar hasta embarazada.

Este año, la arena era de las más grandes construida por el capitolio, la cornucopia estaba en una pequeña abertura de la tierra, sería difícil llegar a ella, los tributos estaban puesto alrededor de aquella abertura, parecía el cráter provocado por un meteoro, incluso había arena con la que seguro muchos se resbalarían, alrededor de los tributos se alzaba un bosque de enormes robles. Más allá de los robles estaban rodeados por agua y después del agua había un desierto. La arena era completamente circular, divida en secciones, cráter, bosque, agua, desierto.

Se escuchó un chillido y de la cornucopia salió una pequeña llama de fuego, Daenerys grito, pero no se movió de su plataforma, sabía que si se movía, explotaría y su esfuerzo no valdría la pena.

Comenzó la cuenta regresiva, los tributos mantuvieron la respiración, June miró a Day y sabían lo que tenían que hacer, juntos, Daenerys se mordió el labio cuando escucho de nuevo como chillaba uno de sus hijos. ¿Quién sería?

Peeta mira al bosque al que va a correr, sabe que ahí se reunirá con Katniss y sus aliados, así lo decidieron, el no entraría a la cornucopia para no estorbar.  Katniss ve la mochila más fluorescente creada por el hombre y decide tomarla, quizá esa mochila contenga algo de mucha utilidad.

Jace se mira las uñas. Tiene confianza, ya vio la estela, Clary sabía luchar, juntos serian invencibles.

Tobias no sabe si lo que hará está bien o mal ¿Y si corría a la cornucopia y Tris al bosque? Y si mata a alguien que no tiene que matar, por un momento se siente una nena indefensa, necesita que Tris le diga que hacer para no equivocarse, como era su costumbre.

Thomas respira, se comunica mentalmente con Tessa ambos planean impedir que Clary tome la estela, no pueden dejarla hacer eso, sería un gran riesgo si a la zanahoria se le da por dibujar algo con que matarlos.

Pero todos saben que no deben dejar que Hermione tome la varita, si ella toma la varita, todos están perdidos, la mayoría tiene como objetivo romperla.

Suena el gong, todo se ralentiza, es como si el mundo decidiera jugarles una broma a los participantes, por un momento todos se desconciertan al ver a Christian correr hacía la cornucopia. Pero todo toma sentido de nuevo al ver a Bella y Anastasia tropezar al mismo tiempo.

Nadie nota que June y Day ya tienen las armas necesarias y están preparados para matar, después de todo, esos dos son prodigios y leyendas. 


Continua...

martes, 22 de abril de 2014

Quarter Quell (Fan-fic) Capítulo 3.

Capítulo 3: Asesinos Experimentados.

Effie parloteaba, como siempre, sobre muchas cosas. Tantas que Katniss no podía seguirle el paso. El desfile había terminado y todos, sin decir ni una sola palabra fueron a su piso asignado, Katniss, después de cenar y sin decir ni una sola palabra fue a el sofá de la sala, del penhouse. Ahí ya estaba Peeta. Haymitch les había dicho que los quería ahí.

—Este año no les bastara con agradar a la gente, este año, se enfrentan a asesinos experimentados—Haymitch no estaba ebrio, por lo tanto, tenían que confiar en su palabra, llevaba un control en la mano derecha y con el apunto a la pantalla de la pared.

—Christian Grey y Anastasia Steele. Ellos posiblemente sean los únicos que no son amenaza.

—Este es el momento donde Katniss sugiere que los tomemos como aliados—murmuró Peeta sin obtener respuesta.

—Edward Cullen e Isabela Swan. Ambos vampiros de fantasía adolescente. Bella tiene la habilidad de crear un escudo que la protege de cualquier cosa que pueda afectar su mente, Edward lee mentes. Ambos son peligrosos y no mueren con el sol “brillan”

—¿Cómo los matamos?—Katniss, comenzaba a preocuparse.

—Deben cortarles la cabeza y quemar los restos. Quizá aquí no sirva el arco, pero Peeta es fuerte. Luego están June y Day, ambos chicos prodigio de donde vienen, June tiene entrenamiento militar y es sumamente inteligente, si combinas eso con la habilidad de Day, son mortales,  de los más peligrosos de este lugar.

“Clary y Jace, ambos nefilim, con habilidades especiales, no dejen que Clary encuentre una estela, Jace es el mejor cazador de sombras de su edad, y aunque vean a Clary enana y ñoña es mortal, fue entrenada por Jace. Les repito, no dejen que encuentre una estela. Lyra lengua de plata y William Parri. Son niños, pero Lyra tiene a su daimonion, aunque no es tan peligroso, puede tomar cualquier forma y estos niños son valientes”

“Ethan y Lena, Ethan es un completo inútil, pero tiene a Lena de novia, ella es una caster, una bruja y es realmente poderosa”.

Katniss supo quién eran con tan solo ver la imagen, todos hablaban de ellos, la posible competencia contra los favoritos del capitolio.

—Tris y Cuatro.

—Lamentablemente sí. Entrenados por su facción para no tener miedo y ser letales, saben disparar, Tobias es bueno con los cuchillos, Tris es divergente, posiblemente resistente al veneno de rastrevispula. Daenerys Targaryen y Jorah Mormont. Legitima reina del trono de hierro, última de su linaje, tiene 14 años pero es viuda y es de armas tomar, hará todo para ganar y regresar a conquistar los siete reinos. Tiene a su lado a Jorah, caballero exiliado. Sabe manejar la espada, suerte para ustedes que no tendrá puesta esa armadura cuando salga a la arena.

Thomas y Theresa. Se comunican con la mente y no son tan peligrosos como lo parecen, aunque han peleado contra “bestias” creadas por Cruel. Saben pelear. Hermione Granger y Harry Potter. Posiblemente la única pareja no amorosa en estos juegos, pero ambos magos, estudiaron en la mejor escuela para magos y brujas. Hermione la mejor de su clase y la mejor bruja de su edad, Harry el elegido para pelear contra el que no debe ser nombrado. Aunque débiles si no tienen una varita.

Por último, posiblemente de los más peligrosos. Tessa Gray Y Will Herondale. Will también es cazador de Sombras, realmente letal Tessa se desconoce su raza, pero tiene habilidades extraordinarias. No se confíen por su rostro de señorita, Tessa pisotea a las señoritas con su valentía, además de su inteligencia adquirida por leer tanto.

—¿Cuáles son nuestras posibilidades de ganar?—Peeta comenzaba a ponerse nervioso.

—Contra ellos, ninguna, ellos tienen habilidades, entrenamiento, compañeros, ustedes son una chica con arco y un panadero.

—Necesitamos aliarnos con algunos.

lunes, 21 de abril de 2014

Cuarquer Quell. (Fan-fic) Capitulo 2.

Capítulo 2: El desfile.

Katniss trago saliva, aún estaba recargada en el árbol, después de salir corriendo, al enterarse de lo que sucedería en estos Juegos del Hambre, no podía ser posible, había sobrevivido, pensaba que la pesadilla había terminado, pero no, la pesadilla nunca se terminaría.

“Peeta” Recordó al otro chico y corrió de regreso a su casa.

*-*-*-*-*

Todos estaban despertando, menos June y Day, ellos habían recibido un golpe cada uno, en la nunca y su inconciencia se debía al cansancio, jamás se habían enfrentado a alguien como el chico de cabello platino y ojos negros.

Edward comenzó a escuchar los pensamientos de todos, pero los que más le preocupaban eran los del hombre que estaba por entrar.

—Bienvenido, bienvenidos tributos—aquel hombre, estaba vestido con un traje elegante, su barba y cabello blanco hacían juego con la rosa que tenía sujeta al traje.

—¿Tributos?—el primero en hablar fue Ethan, todos los presentes lo miraron, Lena, simplemente se recostó en su hombro.

—Me complace anunciarles que ustedes serán los competidores en este Quarter  Quell—Snow decidió ignorar el comentario de aquel extraño muchacho.

—No entiendo nada—La pequeña Lyra se hizo notar por primera vez, era la única niña ahí, pero igual de peligrosa al tener a pantalaimon a un lado, transformado en un león.

—Yo sí—Edward se puso en pie. —En “Este lugar” cada año, un tributo femenino y uno masculino son seleccionados al azar y puesto en una arena, donde deben pelear a muerte, hasta que solo uno venza.

—Gracias, Edward, no te pagaremos los servicios de traductor—Plutarch entro en la estancia, con un chico escoltándolo.

—Eso que dijo, nuestro querido… “vampiro”—era tenebroso para todos los presentes ver a el presidente Snow sonreír—.

—Les pondríamos el tratado de la traición, pero seguro ya vieron la película.

La ironía no hizo que la tensión se aliviara, todos, estaban en silenció, después de escuchar las palabras de Edward, sabían que estaban en un lugar peligroso, las palabras fueron más terroríficas por la voz de campana del Cullen.

Nadie hizo ni un solo sonido, cuando las puertas se abrieron nuevamente, Katniss miro a sus contrincantes, al igual que Peeta, muchos eran mayores, el más viejo ahí parecía ser aquel hombre con la armadura de un oso, que estaba sujetando del brazo a una rubia extraña. ¿Cómo iban a matar a aquellas personas?

—El capitolio les ofrecerá los servicios que puedan, antes del día final, hoy, absolutamente todos estarán desfilando para la gente del capitolio.

—¿Y si nos negamos a hacerlo?

—Me temía que dijeras eso—Snow se giró, sus andares elegantes se comparaban con los de Bella. Una pantalla se encendió, mostrando cada cosa que por lo menos uno de ellos amaba, Ted Grey, reenesme Cullen, Jocelyn Fray, Jem Carstairs, Tres dragones, Ron Weasley.

—Todos ustedes tienen un ser amado, o algo por lo que luchar, si ustedes no luchan en estos juegos, es por lo que están peleando—Snow apretó el puño, el chico de ojos negros sonrió, de medio lado, de forma malvada.

—Y ya que nadie tiene nada que decir, los dejaremos. Para que se preparen.

*-*-*

Katniss miró a Cenna, su estilista le estaba acomodando el cabello, preocupada, con tan solo ver  a sus contrincantes de aquel año supo que… no era tan posible ganar, aquellas personas eran peligrosas.

Fue hasta su carreta, era la última, como siempre, no miro a nadie, ni miro como estaban vestidos, aunque escucho muchas quejas, más de la rubia que gritaba que era la reina de poniente, se subió a su carreta, recordando lo que Cenna le dijo. No los mires, no merecen nada de ti.

*-*-*-*-*

Caesar sonrió a la cámara, soltó una carcajada, sacudió su cabello colorido y comenzó a narrar, él era el encargado de llevar la magia de Los Juegos del Hambre a la comodidad del hogar de cada ciudadano de Panem.

—Ya quiero conocer a los tributos—dijo emocionado—. Se me pone la piel chinita de imaginar a los tributos y sus vestuarios

Todos los ciudadanos escucharon el himno del capitolio, acto seguido, salieron las carretas. El público se volvió loco, estaba comenzando la puesta de sol y las carrozas se iluminaban con el último brillo del sol. Por lo menos brillaba solo la primera carroza.

—Bella y Edward Cullen, vienen primero—anunció Caesar, en pantalla aparecieron los mencionados, simplemente iban vestidos normales, Edward llevaba una camisa de algodón y bella iba vestida como si hubiera salido de una barata de ropa usada. Pero sus pieles brillaban con el sol.
—Detrás de ellos, vienen Christian y Ana Grey y… Oh, Christian, esta… esta. Esto no es apto para menores—. Ana llevaba un antifaz y un vestido que parecía pijama, mientras que Christian solo llevaba la corbata y obvio los bóxer.

Atrás estaban Lyra y Will. Ambos vestidos de color café, simplemente de café, solo que Lyra llevaba una serpiente enredada al cuello, todos miraban sorprendidos, la alababan, nadie sabía que la serpiente era parte de su alma y se llamaba Pantalaimon.

La corona de dragones de Daenerys era lo más llamativo en ella, su vestido era color lila al igual que sus ojos, la tela se transparentaba un poco, Daenerys se tapaba un poco el pecho, pero tenía la cabeza en alto, la reina de los siete reinos no debía mostrarse tímida. A su lado, Jorah, iba vestido tal y como llego, con la armadura de caballero.

June Y Day se alzaban, impotentes con sus uniformes de la república, el cabello de Day se movía con el aire, mientras que el de June estaba en una coleta, iban tomados de las manos, con los dedos entrelazados.  Sin mirar a nada ni nadie.

Lena y Ethan miraban a toda esa gente, esto no era como su mini pueblo, donde también tenían la atención de todos por ser anormales, esto era nivel masivo, las mejillas de Ethan se colorearon de Rosa. Llevaba un traje, color morado que hacía juego  con el vestido de Lena.

Tessa se llevaba constantemente las manos al cuello, donde no estaba su ángel Mecánico, se sentía desprotegida, abandonada, con la otra mano sujetaba a Will, ambos vestidos de blanco y negro, Will llevaba un traje mitad y mitad y un antifaz igual. Mientras Tessa, llevaba el vestido victoriano completamente blanco, las orquídeas en su cabello lo mantenían sujeto además  de un antifaz igual al de Will.

Thomas miraba a todos lados, era como su primera vez en el valle, cuando era el novato, suspiro, Theresa saludaba con una sonrisa a los ciudadanos del capitolio, según le había dicho mentalmente, era simplemente para ganarse a la gente y poder salir de aquello.

La cara de Hermione estaba seria, ella no era una muñeca en exhibición, se sentía acosada, idiota, más por como la habían vestido, de bibliotecaria, con los lentes de Harry, que no veía más allá de su nariz, también vestido de muggle.

Jace y Clary iban vestidos de caza, completamente de negro, aunque tenían espadas de utilería en la espalda, y les dejaron los brazos descubiertos, a clary también le descubrieron el escote, aunque no se le notara mucho que fuera mujer, solo para que sus runas se notaran y todos las admiraran.

Tris y Tobias iban vestidos igual que Jace y Clary, solo que ellos tenían pistolas de utilería, por una vez Tris no sintió que su divergencia fuera útil, comparada con todos los otros, ella, solo era una loca que no puede tomar una decisión, por lo menos así se sentía, por primera vez insegura.


Al final Katniss y Peeta, de carbones, miraban al frente, eran los más aclamados porque eran los más conocidos y los favorito, Katniss sabía que este año recibiría más regalos, aunque, los otros tributos, podían ganarse a la gente, aunque solo una chica saludaba a la multitud, los demás, hasta aquellos niños y el animal, miraban al frente, todos estaban obligados a morir, para que solo uno de ellos regresara a donde pertenecía y Katniss haría todo lo posible porque el que regresara fuera Peeta. 

sábado, 19 de abril de 2014

QUARTER QUELL (Fan-Fic) Capítulo 1

Capítulo 1: Felices Juegos del Hambre.

Snow suspiro, no necesitaba hacerlo, normalmente suspirabas para calmar los nervios y poder hablar ante el público, a él el público lo amaba, o le temía, era casi lo mismo. Se levantó de su silla, el clamor de la gente aumento a mil su confianza, llego a la luz del sol, todo el capitolio gritaba de emoción, esperando el anunció de lo que serían los siguientes juegos del hambre, era el 75 aniversario y esto se merecía una enorme celebración. El año pasado todo se salió de control. Un vigilante se apiado de una pobre nena con trenzas. La esperanza que tenía que ser contenida se expandió, como una plaga, contagió a todos los distritos que ahora aclamaban a una chica y su acto de rebelión. Si todo esto continuaba el capitolio caería, después de tantos años en el poder, la anarquía del capitolio encontraría su fin, él no podía permitir eso.

Levanto una mano y poco a poco la gente se fue silenciando, cualquier hombre anhelaría ese poder, el poder del presidente Snow de Panem.

*-*-*-*-*-*-*

Seattle era lindo, más si lo mirabas desde tu cama, después de una fantástica sesión de…

¡Santa Vaca! Su subconsciente se sonrojo tan solo de pensar en lo que acababa de hacer con Christian. Se recostó en la cama, sintiendo un beso en su nuca, sonrió por eso, le encantaba que su cincuenta fuera tierno, también le gustaba que fuera dominante pero toda a toda chica le gusta todo del hombre con el que pierde la virginidad.

Alejo esos pensamientos de su mente, se sintió protegida cuando Christian le tapo con la sabana de la cama, miro por encima de su hombro, su novio, se estaba poniendo los pantalones, ella se removió un poco y extendió los brazos, para que le desataran las manos. Le gustaba que le ataran las manos con esa corbata plateada.

Unos minutos después, ya que ambos estaban recostados y acunados el uno con el otro, comenzaban a quedarse dormidos, pero Christian el todo protector y alucinado se levantó de un brinco al escuchar el zumbido de una mosca, se tranquilizó al ver a la mosca aplastada por su mano. Ya estaba por recostarse de nuevo, pero aquel humo no estaba en la habitación ¿O sí? ¿De dónde venía? Sus reflejos no pudieron reaccionar, aquel humo hizo que Christian perdiera la consciencia.

*-*-*-*-*

Las pantallas de la republica acaban de anunciar el himno de la república, el que todos, sin excepción, tenían que recitar. June se ajustó bien sus agujetas y miro a todos lados, analizando, registrando todo lo que había a su alrededor. Era una de las pocas veces en que podía escapar de sus estudios para ser Pirnceps Electo y lo aprovecharía, había quedado de verse con Day.

—Hey—los cabellos color rubio platino se agitaban con el aire, no se había puesto ninguna gorra y todos los que caminaban por ahí, miraban sorprendidos y murmuraban “Es Day”
—Hey—devolvió el saludo, notando un destello a tan solo unos 200 metros de distancia, su rostro se giró hacía ese lugar, pero solo era un chico con un encendedor.  

—Entonces…

La incomodidad de ambos era palpable. Más la de Day que cambiaba el peso de su cuerpo de un pie al otro, June por lo menos tenía su anillo de sujetapapeles que giraba en su dedo, de forma insistente. Ambos lo notaron, ambos se lanzaron, rodaron en el suelo y se levantaron para tomarse de las manos y correr juntos. Las bombas de humo no pudieron alcanzarlos, pero aquel chico de cabellos… cabellos iguales a los de Day los miraba con media sonrisa. Como si esperara que todo aquello sucediera.

June analizo a su oponente, no era muy mayor a ellos, pero estaba en forma, sus ojos eran completamente negros, una cualidad bastante negra. ¿Tendría la peste? Las armas que cargaba no serían un gran problema, eran dos especies de cuchillos relucientes, uno en cada mano. Quizá esa cosa les quemaba la piel al contacto, se cuidaría de no tocarlos. Miro a Day, por unas milésimas sus miradas se encontraron como dos viejas amantes y entonces lo supieron, atacarían al mismo tiempo, tendrían más oportunidad de ganar.

*-*-*-*-*-*

Ver como cada molécula flotaba en el aire, al momento de ir a muchos kilómetros por hora, era lo que más le gustaba de ser vampira, su hija Reneesme ya era una adolescente y su vida era todo, corazones y flores, ya había terminado la universidad y al parecer era momento de repetir. ¿En qué diablos piensan los Cullen? Cuando eres humano lo que más deseas es que la escuela termine de una jodida vez, pero ellos la repetían a cada rato. Era horrible. Si le hubieran dicho aquello, jamás hubiera presionado a Edward, pero lo mejor de todo era el sexo infinito.

No iba a entrar en detalles sobre eso, Stephanie es demasiado pura como para escribir algo como eso, es tan pura que no mata a sus personajes. El puma se atravesó entre ellos, simplemente tuvieron que extender sus brazos e hincar los dientes, la sangre sabía extraña. Había comido puma muchas veces, pero esta vez la sangre tenía cierto sabor dulce, como a ositos de goma. Pronto su cuerpo se fue haciendo más pesado, por primera vez volvió a sentirse humana al sentirse torpe. La consciencia no le duro mucho, Edward pasaba por lo mismo.  Por un momento creyó que todo aquello no era posible ¿En serio podrías dormir un vampiro? Bueno, todo es posible en Crepúsculo.

*-*-*-*

Lyra, sujeto con fuerza a Pantalaimon, lo acuno en su pecho, podía sentir la incomodidad de su daimonion que no dejaba de cambiar de forma, primero un uron, ahora un gato, luego un ratón, una mariposa. Will trato de calmarla, le dijo que guardara silencio, abriría, con la daga, una puerta a otro mundo y de esa manera se irían de aquel lugar, así lo hizo, la puerta flotaba ante los ojos de Lyra. Sin pensarlo dos veces, cruzaron por la puerta, no estaban seguros de a donde los llevaría.

*-*-*-*

Ethan se movía incomodo en la cama, las pesadillas eran más recurrentes,  se levantó de un salto, sintiendo dentro de las cobijas la humedad, no porque su vejiga fuera la culpable, si no, por el sueño, la advertencia.

“Ethan” Escucho en su mente, le relajaba que Lena le hablara, saber que no era el único despertó a esas horas. “Ethan ayúdame”

Salió de la cama, hecho una bala, salió de la casa como un tornado, rápido, destrozando todo a su paso. Comenzó a correr en dirección a la casa de los caster, aunque, seguro que llegaría tarde. ¿Por qué no había cogido el auto?

Para cuando llego la puerta estaba en el suelo, la casa a oscuras, de por sí ya era tenebrosa. Miro a todos lados, sintiéndose impotente, tonto.

“Ethan aquí” Escucho en su mente y sin dudarlo entro en la mansión.

*-*-*-*-*

Los dragones no estaban en su poder, el grito se escuchó por todo Qarth.

—¿Dónde están mis dragones?

Danny estaba desesperada, ¿cómo una madre puede perder a sus hijos? Camino de un lado a otro, Ser Jorah trataba de consolarla ¿Qué no sabía que una madre es inconsolable en momentos como estos? Gruño pataleo, les dijo a muchos que si no encontraba a sus hijos ella los mataría.

Algún tiempo después, se encontraba subiendo las escaleras de la casa de  los eternos con una sola misión, recuperar a sus hijos, una vez subió todas las escaleras Jorah le dijo que no debía hacerlo sola, pobre de él, se preocupaba por ella porque la amaba. Comenzó a caminar, buscando una entrada al lugar, Jorah detrás de ella. No se dio cuenta que ya habían entrado y no a la casa de los Eternos.

*-*-*-*-*

¿Dónde estaban? No de nuevo. Thomas, exploro la oscuridad con sus manos, se encontró la pared del lugar de su encierro, encuentro una mano…  Se sobresaltó, había alguien más con él dentro de la caja, la caja que lo llevaría al laberinto.

*-*-*-*

—Tú—Will señalo al demonio frente a él y lo persiguió cuando el demonio huyó, Tessa no tuvo otra opción que seguirlo, era complicado correr con el vestido y el corsé, pero se las arreglo, cuando llego a la equina de la mansión Lightwood presintió que algo iba mal, su ángel mecánico comenzó a revolotear, jalando la cadena. Pero su ángel no podía protegerla del humo, aquel humo que la dejo inconsciente.

*-*-*-*

No podía pensar con mucha claridad, tenía que correr, ayudar a sus amigos. Lanzo un hechizo con la varita, de un movimiento rápido, sujeto el brazo de Hermione y el de ron y sintió el mareo de la aparición.

*-*-*-*-*

¿Se acuerdan como es la escena de Tris y Tobias entrando al paisaje del miedo? Imagínenla de nuevo, sumidos juntos en los cuatro miedos de Tobias Eaton, así fue como la gente que está secuestrando a los otros personajes secuestro a estos, fueron los más sencillos, Que descuidados.

*-*-*-*-*-*

Clary atravesó el portal, creado por ella misma, no sabía a donde la llevaría ni que es lo que haría después, sintió como alguien caía sobre ella. El aire abandono todo su cuerpo, su novio sí que pesaba, se removió, Jace pidió perdón después de decir un comentario sarcástico sobre la dureza de su espalda y ambos se pusieron en pie. Miraron el lugar al que habían llegado. En poco tiempo se vieron rodeados de vítores, aplausos, y guardias de blanco. Pero aquella “emoción2 no era por ellos, era por un hombre anunciando algo.

*-*-*-*-*-*

—Pueblo de panem—Snow hablo de forma relajada, era como si sus palabras fueran un salmo que todos tenían que escuchar—. Como festejo de los 75 Juegos del hambre, esta vez, los tributos no serán seleccionados de nuestros ciudadanos, cada historia, nos presentara como tributo un hombre y una mujer, que sean sus protagonistas, nosotros, veremos luchar a estos 22 tributos contra nuestros dos ganadores del año pasado.

La gente grito de alegría, entusiasmo ¿Otras historias? ¿Nuevos contrincantes? Desde el anunció, los 75 Juegos del Hambre ya prometían ser los mejores.

—Felices Juegos del Hambre… Y que la suerte este siempre de su lado.


 CONTINUARA...


domingo, 19 de enero de 2014

Guerra de Sangre (Necrópolis) Capitulo 1: La Fortaleza.

Hola, muchas gracias por sus comentarios en el prólogo y en los lugares donde di a conocer esta historia, como les gusto a varios, decidí publicar un capítulo cada domingo, así no me presiono en la corrección y nos los decepciono por una mala narración o algo por el estilo, les dejo el primer capítulo, el más corto de todos. 

Sinopsis. 
Los mayas predijeron que el mundo se terminaría en 2012, más nunca predijeron el cómo.
A las ocho de la noche comenzó el apocalipsis, todos los vampiros del mundo, sincronizados, organizados, salieron a la luz de la luna y diezmaron a la humanidad, se proclamaron la raza dominante del planeta tierra, Cometieron un error, su población aumento con los neófitos, los humanos casi extintos se llevan consigo lo más preciado para la monstruosa raza, la sangre. ¿De qué se alimentaran ahora?

Timmy Banks es transformado a la edad de dieciséis años, después de ver morir a su madre, salvándole la vida, la vampiresa que la mato será el próximo objetivo de Timmy, su único propósito es vengar a su madre, a su hermano, su familia. Todo se verá interrumpido al ser secuestrado y llevado a la reina, la madre de todos los vampiros, la primera de todos ellos, ahí descubrirá secretos que podrían cambiar al mundo, salvar lo que queda de la humanidad. Descubrirá cuál es su verdadero propósito.



La fortaleza 
Los humanos sobrevivientes se habían refugiado a las afueras de la ciudad de México, miraban desde ahí como moría la gente, escuchaban sus gritos de terror, algunos contaban que vieron como la luna se tiño de rojo al igual que la enorme ciudad. Algunos otros dicen que, ese día, llovió sangre. Eh aprendido a no creer todo lo que los humanos cuentan, a veces, para no volverse locos, inventan locuras.

Mi nombre es Thimoty Banks, mi madre solía llamarme Timmy. Tan solo recordar a mi progenitora me duele, aunque ahora las emociones estaban olvidadas, ya no sentía amor, lastima ni miedo, era una roca, literalmente, mi piel era dura y fría, pálida, muchos humanos decían que era hermoso, yo sabía que era un monstruo.

Los pocos mexicanos que quedan ahora están todos reunidos, en lo que llaman, la fortaleza, una enorme construcción, que antes era una planta de energía, como no eran muchos los sobrevientas no teníamos que preocuparnos por muchas cosas, todos teníamos espacio suficiente para dormir, para hacer lo que deseáramos, la comida escaseaba, pero lo solucionaron cuando me uní a ellos.

*-*-*-*

Fue exactamente el 22 de diciembre, eran las dos de la tarde, yo aún me encontraba en la estación del metro, llorando, arrodillado junto al cadáver de mi hermano y la cabeza de mi madre, cuando me decidí a morir, ya no valía la pena el objetivo que me había propuesto cumplir, sabía que ahora era uno de ellos, una bestia. Uno menos no hacía mucha diferencia, pero por algo se empieza, me puse de pie y caminé hacía el sol, me pregunte por un segundo si me ocurriría como a aquella mujer, si mi piel se cuartearía, como si me convirtiera en ceniza. Nada paso, ni siquiera me deslumbro el sol cuando mire directamente a él.

Sorprendido, alucinado y de un salto salí de la estación del metro, caí de forma elegante en el asfalto, mi salto me había llevado dos calles más allá de la entrada al metro, una sonrisa salió de mi garganta, me sentía tan vivo, la felicidad se esfumo al ver a una pareja de novios correr en mi dirección, correr bajo la luz del sol buscando protección. Yo era una de las bestias.

Me decidí por encontrar el refugio, extrañamente podía escuchar todo, oler todo, ver todo, yo que siempre había tenido problemas de vista, ahora lo veía todo a la perfección, no fue difícil distinguir el olor humano, olían tan asqueroso a sudor, a orina, ácidos todos ellos, e repugno su aroma, pero alguna vez yo debí oler de ese modo.

Cuando por fin di con el refugio el sol se despedía de la ciudad de México, se escuchaban más los gritos de las personas que aún Vivian y que tenían esperanzas, ya me encontraba fuera de la ciudad y aun así escuchaba todo con mucha claridad, los gritos de las madres tratando de cuidar de sus niños, como mi madre lo intento conmigo, a cada paso que daba, mi odio hacía mí mismo crecía.

Pronto me encontré ante tres humanos, apestaban más estando cerca, ignore el olor, trate de acercarme, sus armas se levantaron, alce las manos, como si estuviera frente a unos oficiales que quisieran arrestarme, las balas tronaron y se dirigieron de forma veloz a mi posición, era extraño poder ver la estela de las balas. Pero no impactaron conmigo, soltaron una risita de un hombre detrás de mí, di media vuelta, era moreno, de ojos completamente rojos, inyectados en sangre, su barbilla estaba manchada con el líquido rojo.

El impacto que me llego pudo haber partido el cuerpo de un humano normal, a mí solo me saco un gemido de frustración, me moví velozmente y me deshice del agarre, nunca en mi vida había peleado con alguien, mi vida era normalmente horrenda porque yo era el golpeado constantemente, en cambio, ahora, me sentía con tanta fuerza, tanta agilidad, todo el mundo piensa que cuando peleas el mundo se detiene, ves todo en cámara lenta, era mentira, la cabeza de aquel hombre moreno estaba a mis pies, su cuerpo arrodillado a unos cuantos metros más lejos termino de caer al suelo, chorreando sangre.

Ni siquiera me había dado tiempo a pensar en nada, mis colmillos estaban fuera, listos para morder a cualquiera que se me acercara, volvía dar media vuelta, los tres humanos me miraban con ojos abiertos, sorprendidos.

*-*-*-*-*

Ahora era un miembro de lo que ellos llamaban, la resistencia, ya no estábamos tan indefensos como al principio. Antes los vampiros nos asesinaban sin que nosotros pudiéramos hacerles algo, pensaba en plural porque me consideraba un miembro más de ellos, aunque no fuera humano. Al inicio ellos tenían ventaja. ¿Cómo matas algo que pensabas no existía?

Los vampiros se aprovecharon de nuestra estupidez, de nuestra rara necesidad de creer que los monstruos como ellos no existían, ya pagamos el precio, ahora nos tocaba vengar a la humanidad, ya conocíamos algunos trucos para deshacernos de aquellas horrendas bestias, justo ahora los más fuertes y diestros nos preparábamos para una misión, algo que nos ayudaría a la resistencia.

Era simple, entrar a la ciudad de noche, recolectar comida, municiones, lo que pudiéramos, además de capturar algún espécimen de vampiro, aunque éramos un grupo muy pequeño, algunos de nosotros tenían la creencia de que existía una cura, que ser vampiro era una enfermedad, no les contradije, lo último que se pierde es la esperanza, ya habíamos perdido absolutamente todo, no quería quitarles eso también. Normalmente al jefe, un hombre fornido y canoso que ya había matado tantos vampiros como su gran edad pedía que yo me quedara a cuidar de la resistencia, a ellos les agradaba tener a un vampiro de su lado, mis habilidades eran de mucha ayuda, más en momentos de apuro, por alguna razón siempre era mucho más fuerte que otros vampiros, aunque era realmente delgado y pareciera un niño de catorce cuando en realidad tenia dieciséis y los tendría por el resto de mi vida.

Está vez era necesario que yo saliera con ellos a la ciudad, necesitaban muchas cosas que podría ayudar a cargar, además, según nuestros vigilantes, el número de vampiros había aumentado últimamente, estaban más organizados, patrullaban las calles.

Era el momento para salir, justo cuando la luna estaba en su punto más alto, aunque el sol era nuestro aliado, la oscuridad también nos ayudaba a nosotros, después de todo, los seres humanos son conocidos por adaptarse al ambiente que les pusieran para poder sobrevivir.

Prepare mis cosas, una pistola y una daga, solo tenía tres balas, pero casi nunca las utilizaba, las municiones eran solo para los que la necesitaban, yo tenía mis manos, mi fuerza, agilidad, mi bestialidad, ya no me daba miedo matar, como al principio cuando llegue y tuvieron que controlarme entre varios hombres, matar no es algo sencillo como todo el mundo lo cree.

Nuestro general, alguien que era soldado antes del día V nos llamó con un grito, nos reunimos, solo saldríamos cinco hombres, dos de ellos tenían tan solo tres años más que yo, seguramente por eso saldría yo, para cuidarles, las mujeres les dieron un paquete con comida de humanos, algo que por más que quisiera no podía digerir. Sin siquiera despedirnos, sin decir una sola palabra, camino a la salida de la fortaleza, directo a la ciudad de los vampiros.

sábado, 18 de enero de 2014

Prólogo. Guerra de Sangre 1 Necrópolis.

Sinopsis. 
Los mayas predijeron que el mundo se terminaría en 2012, más nunca predijeron el cómo.
A las ocho de la noche comenzó el apocalipsis, todos los vampiros del mundo, sincronizados, organizados, salieron a la luz de la luna y diezmaron a la humanidad, se proclamaron la raza dominante del planeta tierra, Cometieron un error, su población aumento con los neófitos, los humanos casi extintos se llevan consigo lo más preciado para la monstruosa raza, la sangre. ¿De qué se alimentaran ahora?

Timmy Banks es transformado a la edad de dieciséis años, después de ver morir a su madre, salvándole la vida, la vampiresa que la mato será el próximo objetivo de Timmy, su único propósito es vengar a su madre, a su hermano, su familia. Todo se verá interrumpido al ser secuestrado y llevado a la reina, la madre de todos los vampiros, la primera de todos ellos, ahí descubrirá secretos que podrían cambiar al mundo, salvar lo que queda de la humanidad. Descubrirá cuál es su verdadero propósito.



PRÓLOGO.

Nuestras pisadas se escuchaban en las escaleras, había sangre derramada casi por todas partes, teníamos que cuidarnos de no resbalar, no caer, no hacer ruido, era temprano, las doce de la tarde, el sol calentaba e iluminaba en su máximo esplendor, nos protegía de aquellas criaturas terribles que ahora dominaban todo.

Mi madre decidió entrar al metro, acortar el camino por las vías, era mucho mejor que caminar por las calles, aunque el sol nos cuidaba, los vampiros nos podían oler, escuchar, si la noche nos caía encima moriríamos, seriamos cazados o nos llevarían al palacio. Mi madre no quería eso, por eso la decisión de cortar por las vías del metro, aunque no era una fantástica idea, los vampiros podrían estar ocultos en la oscuridad.

Mi pequeño hermano de diez años, resbalo, lo sujete con fuerza mientras mi madre hacía un rastro falso por si alguien nos veía y trataba de seguirnos, no funcionaría aquello, las bestias eran las mejores cazadoras de todo el mundo, su naturaleza las hizo de aquella manera, indestructibles.

Mire a ambos lados, era la línea rosa, la estación Observatorio, no había luz pero conocíamos aquel lugar como la palma de nuestra mano, era nuestro medio de transporte, cuando por fin llegamos a las vías, mi hermano ahogo un grito, ahí había montones de cadáveres amontonados, uno de los vagones color naranja estaba volcado de lado, debajo de él salía sangre, debajo de él había personas. Tan solo habían pasado dieciséis horas desde el comienzo de lo que la radio llamo, el día V. Fue algo irónico e idiota llamar así el día, pero ya no importaba, tan solo habían pasado, tan solo habían pasado dos horas desde que el radio y la Tv se encadeno, en ambos se escuchaba la misma, en la Tv se podía ver absolutamente en todos los canales a la misma mujer.

“Este día, proclamado por ustedes los humanos, el día V nosotros, la raza más poderosa, la raza mejor evolucionada tomaremos el control, desde ahora somos la raza dominante, desde ahora somos sus amos”

Lo que no sabía aquella mujer era que sus súbditos acababan con todos los humanos, uno por uno, morían drenados, sin una sola gota de sangre en el cuerpo. Algo nos empujó, casi suelto un grito de puro terror, pero me mordí los labios, mi madre tapo los labios de mi pequeño hermano, nos miró y esbozo una sonrisa, nos ayudó a bajar a las vías y comenzó a caminar, tratando de solo pisar los rectángulos de madera que típicamente ponen en los trenes. Por alguna rara razón que no comprendo y que ahora nunca me enseñaran en la escuela.

Se escuchó un sonido extraño en la oscuridad del túnel, los tres nos detuvimos, casi como si fuéramos estatuas, como si la medusa del cuento nos hubiera mostrado su mirada y nosotros nos hubiéramos convertido en piedras. Una mujer, hermosa mujer de piel blanca, ojos rojos, al igual que sus labios y su corsé, se detuvo frente a nosotros, iluminada por la poca luz que entraba  a la estación del metro a esta hora, no habíamos alcanzado el túnel, ella nos bloqueó el paso, su falda color negro se elevó con una ráfaga de aire extraña, que provenía del túnel.

—Buenos días terrícolas—bromeó aquella mujer, su voz bellísima, como si las notas de la quinta de Beethoven se presentaran en aquella voz. Ninguno de nosotros dijo una sola palabra, estábamos paralizados.

—Quizá sea anticuada, pero yo recordaba que antes los humanos nos saludábamos unos a otros con reverencias, además de que las mujeres no podíamos usar pantalones—mi madre miró su ropa, llevaba un pantalón de mezclilla azul marino y una playera negra, con tenis rosas. Mi hermano llevaba bermudas y una playera sin mangas, al igual que tenis color negro. Yo iba completamente de negro, incluso mi cabello lo era.

—Como dicen los humanos ¿Les comió la lengua el ratón?—la chica se pasó la lengua por sus colmillos, sus labios rojos se curvaron en una sonrisa fascinante, estaba hipnotizando con la belleza de aquella mujer, casi quería caminar a ella y entregarle mi cuello, para que se alimentara de mí.

Al parecer la mujer se dio cuenta de mis intenciones, extendió una mano, me  invito a ir con ella, estaba realmente ansioso por estar a su lado, mis pies tomaron conciencia propia comencé a caminar hacia ella, ensimismado, mi madre soltó un grito ahogado, ya me encontraba en los brazos de aquella mujer. Por fin mi mente reacciono, trate de apartarme, era demasiado tarde. Pero no me mordió, mi muerte no llego, por lo menos no aún.

—Que terrible debe ser, ver a tu hijo caminar a las manos de la muerte, verlo dirigirse al abismo, entregarse a la decisión de Átropos, esperar al último corte del listo que simboliza su vida, debe ser difícil para una madre humana—murmuro aquella mujer de corsé rojo, sus colmillos brillaron.

Sentí como era arrastrado a la oscuridad del túnel, trate de luchar, de mi garganta solo salió una palabra, mamá, le estaba gritando a ella, a la mujer que más amaba en el mundo, a la mujer que seguro daría su vida por la mía. Así lo hizo.

Mi madre tomo algo del suelo y se abalanzó sobre la bestia, ella me soltó, caí al suelo, la súplica de mi madre no se escuchó por mucho tiempo, su cabeza cayó junto a mí, una mirada de terror y determinación fue la que quedó plasmada en ese rostro sin cuerpo. Me levante y corrí junto a mi hermano que comenzaba a gritar de puro terror.

Mi único objetivo era llegar a la luz solar, protegerme y proteger a mi hermano de la bestia, seguir con vida por lo menos hasta llegar a la zona segura, por lo menos vivir unas horas más hasta que la luna aparezca, lo hicimos, llegamos a la luz solar, esta estación del metro tenía dos zonas abiertas a cada lado de los vagones, donde entraba el sol, la mujer del vestido rojo se quedó parada, justo encima de la línea amarilla donde los peatones tenían que esperar al tren.

Una sonrisa se delineo en su hermoso rostro pálido, camino lentamente, hacía nosotros, con extrema elegancia, sus curvas femeninas casi hacen que vuelva a quedar hipnotizado, mire a otro lado, protegido por el sol.

—Mala suerte ¿no crees? Ser un vampiro, morir con la luz solar—de nuevo la mujer hablaba de manera enigmática, como si quisiera analizar todas sus palabras, como si a fuerza tuviera que preguntar algo. Esperaba una respuesta, no le di el privilegio de mover mis labios.

La mujer hizo una mueca, gruño como un gato por un momento pensé que se iba a erizar como un felino, en cambio movió las caderas, su cuerpo entro a los rayos solares, mi hermano grito, la mujer comenzaba a ponerse en mal estado, su hermoso rostro comenzaba a convertirse en ceniza, pero no lo hizo, no pensamos, mi hermano fue halado por la camisa y lanzado a los vagones, su cuerpo quedó clavado en un tubo de escape salido, la vida abandono su cuerpo, sus ojos, su sonrisa, perdió color, grite, desolado, desamparado. Una mano me jalo a mí también, pero no morí, mi brazo izquierdo recibió el impacto del suelo.

—Bebe—me ordenaron, las lágrimas no paraban de salir de mi cuerpo, ya no valía la pena luchar, bebí aquello que me ofrecían, era sangre de aquella hermosa dama, su rostro ya había recuperado toda su hermosura, su esplendor, ya no tenía ni una sola fisura en él. El dolor me llego por sorpresa.

Toda mi vida paso por mis ojos, las sonrisas con mi madre, la chica que era mi amor platónico en la escuela, mi hermano al ser un pequeño y caer de las escaleras, mi llanto por ser impotente y no poder ayudarle, el cuerpo degollado de mi madre, la sangre que salía de ese cuello sin cabeza, el charco que se formaba en ese cuerpo sin vida, la mirada en su rostro, era de terror, también determinada, estaba dispuesta a salvarme, mi madre se sacrificó por mi estupidez.

Mi hermano, el tubo saliendo de su estómago, su rostro blanco, sus ojos sin vida la sangre brotando de cualquier orificio de su cuerpo, de repente me sentí más fuerte más vivo, la mujer del corsé rojo ya no estaba a mi lado, bien por ella, pero la buscaría, la mataría, vengaría a mi rota familia, ese era mi objetivo: matar.